El aeropuerto de San Pablo (IATA: SVQ, ICAO: LEZL)
está situado a diez kilómetros al noroeste de la capital hispalense, entre los límites de las ciudades de Sevilla y Rinconada.
Se diseñó un edificio enraizado en la cultura sevillana y, para ello, se sirvió de tres componentes tradicionales: la Mezquita, el Palacio y los naranjos. Un huerto de naranjos recibe al viajero en el aeropuerto, para luego entrar en una estancia de color azul por efecto de las tejas vidriadas y coronada por una arquería sustentada por las bóvedas.
El aeropuerto de Sevilla sirve a un tráfico fundamentalmente nacional y también internacional. El tráfico nacional representa un 79,8 por ciento.